Curiosidades, ¿sabes por qué los patitos nadan detrás de su madre en fila?

¿Acaso no te llenan de ternura las escenas de patitos nadando en fila detrás de su madre?. Esta posición que buscan  estas aves sobre las aguas de algún río, lago o estanque se utiliza, de hecho, para referirnos a momentos parecidos que suceden en la vida humana. Porque también los seres humanos, especialmente de pequeños, nos colocamos detrás de una figura adulta que nos proteja y nos guíe. Sin embargo, además de esos propósitos, en los patos y otras aves acuáticas existe otra razón que define el movimiento que realizan en grupo desde que comienzan a nadar.

Según un grupo de investigadores, todo es cuestión de energía, pero no de usarla, sino de ahorrarla. Al nadar en una línea recta detrás de su madre, los patos bebés utilizan las olas que el cuerpo materno genera para impulsarse. Hasta la fecha, estudios anteriores realizados en peces mostraron que estos podrían ahorrar hasta un 62,8% de esfuerzo metabólico nadando detrás de un pez de mayor tamaño. Asimismo, los estudios sobre el metabolismo de patos pequeños ya habían corroborado que ahorraban energía al nadar detrás de un pato mayor.

El arquitecto naval Zhiming Yuan, en una investigación, consiguió resolver el enigma usando simulaciones de olas de aves acuáticas en un ordenador. Estas imágenes permitieron observar al detalle y calcular que un patito que navega detrás de su madre recibe ayuda de esta. Así, cuando veamos un grupo de patos bebés discurrir por el agua detrás de su madre, ya podemos entenderlo no sólo como un acto tierno sino también como reflejo del saber de estos animales.

Cuando se colocan en una línea prácticamente perfecta, cada patito deja un rastro de movimiento para el impulso del que le sigue Es más, como hermanos, los patitos comparten entre sí las olas de su madre. Así, cuando se colocan en una línea cada patito deja un rastro de movimiento para el impulso del que le sigue.

Cuando un patito nada solo, levanta olas a su paso, y debe gastar energía contra ellas para ir en la dirección que quieren y no ser arrastrados, esa onda de arrastre resiste el movimiento del patito. En cambio, según calcularon los investigadores, situados detrás de la madre, los patitos experimentan un 158% menos de arrastre de olas que cuando nadan solos, lo que se traduce en un gran empujón materno que no solo reduce toda la fuerza que tendrían que emplear los pequeños, sino que les ofrece suficiente para ir, prácticamente conducidos por ella.

Además, según indican en el estudio, sus paseos en fila pueden moldear los instintos primarios de los patos. Ya que, haciendo memoria del beneficio que les ofrece seguir a alguien adulto, tienden a seguir inconscientemente cualquier cosa que vean en movimiento cuando pasan un periodo en tierra. Sea lo que sea, por supuesto, ellos buscan la comodidad.

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