¡Todo sobre ciberseguridad!

Si definimos ciberseguridad podríamos decir que son las buenas prácticas a implementar para proteger la información y prevenir o detectar los ataques cibernéticos a los que está expuesta cualquier organización o persona, o bien una capa de protección para los archivos de información. A partir de ella, se trabaja para evitar todo tipo de amenazas, las cuales ponen en riesgo la información que es procesada, transportada y almacenada en cualquier dispositivo

Las amenazas a la seguridad informática llegan a través de programas dañinos o maliciosos que se instalan en un dispositivo o acceden por medio de la nube. Según un estudio realizado en el 2018 en Latinoamérica, tres de cada cinco empresas sufren por lo menos un incidente de seguridad en la red, y una de cada cinco es víctima de secuestro de información.

Estos son los tres ciberataques o ciberamenazas más comunes:

El ransomware: también llamado como malware de rescate, se caracteriza por restringir el acceso a un sistema informático y pedir un rescate para eliminar el bloqueo.  WannaCry y Petya, dos tipos de ransomware, operan de la misma forma: durante el ataque los datos del ordenador infectado se bloquean, ya sean documentos, fotos o vídeos, y para desencriptarlos normalmente el programa exige el pago de una suma de dinero, la mayoría de veces bitcoins. Si no se paga a tiempo, los datos son eliminados o bloqueados de forma permanente.

Ataque de denegación de servicio o DDoS: con la transformación digital de los servicios bancarios, los riesgos financieros cambiaron y los fraudes o las fallas en las operaciones se incrementaron, así como el cibercrimen. Este tipo de ataque consiste en provocar la caída de un servidor sobrecargando su ancho de banda. Estas acciones fuerzan la interrupción de un sitio web. En el caso del sistema financiero, los DDoS se utilizan para inundar con una gran cantidad de tráfico los servicios en línea de los bancos y de las plataformas de trading. De esa manera el servidor colapsa y deja de funcionar.

Troyanos bancarios: los delincuentes cibernéticos han perseguido la telefonía móvil desde mucho antes que se incrementara el uso de smartphones para realizar transacciones bancarias, ahora cada vez más están tras estos dispositivos. Precisamente, la mayor amenaza para los dispositivos móviles son los troyanos bancarios, otro software malicioso que en principio parece inofensivo, pero es muy peligroso y está tras los bancos. Los troyanos pueden instalarse en cualquier dispositivo por visitar un sitio web infectado, por descargar el anexo de un mail, o incluso, por bajar una aplicación. Una vez este virus se instala en el celular, detecta en qué momento se utilizan los servicios en línea de un banco y así capturar los datos personales y bancarios.

¿Cómo prevenir ataques informáticos?

Evita amenazas a través de emails, detecta a tiempo códigos maliciosos, reconoce las conexiones sospechosas, monitorea las bases de datos y siempre mantén tus sistemas actualizados.

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